La temporada de lluvias representa una de las mejores oportunidades del año para iniciar un
huerto o fortalecer el que ya existe. Gracias a la mayor disponibilidad de agua, diversas hortalizas y
plantas aromáticas encuentran condiciones favorables para crecer; sin embargo, el exceso de
humedad también puede convertirse en un desafío si no se toman medidas para proteger los
cultivos.
Además de ser una actividad que fomenta el contacto con la naturaleza, cultivar alimentos
permite conocer de cerca su origen, promover una alimentación más diversa y fortalecer la
seguridad alimentaria. En las comunidades donde tiene presencia Saber Nutrir, el programa de
Responsabilidad Social de Grupo Herdez, los huertos familiares desempeñan un papel
fundamental, ya que facilitan el acceso a alimentos frescos para el autoconsumo y fortalecen la
resiliencia de las familias frente a las variaciones del clima.

¿Qué sembrar durante la temporada de lluvias?
Si estás pensando en iniciar un huerto o ampliar el que ya tienes, esta época es una buena
oportunidad para sembrar especies que aprovechan la humedad del suelo y pueden cultivarse
tanto en huertos familiares como en macetas o jardineras. Algunas opciones son:
Lechuga
Espinaca
Acelga
Rábano
Cilantro
Perejil
Cebollín
Calabaza
Con un buen drenaje, luz suficiente y cuidados básicos, estas variedades pueden desarrollarse de
forma favorable y convertirse en una fuente de alimentos frescos para el hogar.
Adicional, con el objetivo de aprovechar al máximo este período, Saber Nutrir comparte cinco
recomendaciones para mantener un huerto saludable.
- Evita los encharcamientos: el exceso de agua puede afectar las raíces y favorecer la aparición
de enfermedades. Mantener un buen drenaje o utilizar camas elevadas ayuda a proteger los
cultivos.
- Revisa las plantas con frecuencia: la humedad favorece la aparición de hongos y plagas.
Observar hojas, tallos y frutos de manera constante permite detectar cualquier problema antes de
que se propague. - Protege el suelo: cubrir la tierra con materiales orgánicos, como hojas secas o paja, ayuda a
disminuir la erosión causada por la lluvia, conservar la humedad y mejorar la salud del suelo. - Retira hojas y frutos dañados: eliminar las partes afectadas favorece el desarrollo del cultivo y
reduce el riesgo de propagación de enfermedades. - Aprovecha el agua de lluvia de forma responsable: cuando existen sistemas adecuados de
captación y almacenamiento, el agua de lluvia puede convertirse en un recurso útil para el riego
durante temporadas con menor precipitación.
Cultivar algunos de los alimentos que llegan a la mesa permite comprender mejor los procesos
agrícolas, fomentar hábitos de alimentación más saludables y valorar el trabajo que implica
producirlos.
A través de capacitación, acompañamiento técnico y proyectos de agricultura sustentable, las
familias que forman parte de Saber Nutrir desarrollan capacidades para producir parte de sus
propios alimentos, diversificar su alimentación y aprovechar de manera responsable los recursos
disponibles.

