● El consumo de vino evoluciona de la mano de nuevas generaciones que buscan bebidas
más accesibles, con menor graduación alcohólica y experiencias de consumo más sociales y
espontáneas.
● Con su perfil naturalmente dulce y con solo 8% de alcohol, Riunite acerca el Lambrusco a
estas nuevas audiencias, creando nuevas ocasiones de consumo sin perder la tradición
italiana que distingue a la marca.
Durante muchos años, el vino en México estuvo
reservado para aniversarios, cenas formales y grandes celebraciones. Hoy esa idea está
cambiando. Cada vez es más común encontrar una botella acompañando un brunch de fin
de semana, una comida entre amigos, una tarde de cocina en casa o una sobremesa sin
motivo especial.
En los últimos años, la categoría del vino ha enfrentado un nuevo desafío: conectar con
generaciones que consumen alcohol con menor frecuencia y de forma más consciente. La
Generación Z, que representa cerca de una cuarta parte de la población, registra un
consumo más ocasional y muestra mayor afinidad por bebidas saborizadas y de baja
graduación alcohólica.
Ante este escenario, Riunite busca ampliar la categoría acercándose a nuevas audiencias y
creando momentos de consumo más cotidianos con su Lambrusco naturalmente dulce de
solo 8% de alcohol, una propuesta que acerca una etiqueta con tradición italiana a
consumidores que viven el vino de maneras diferentes, sin perder la esencia que la ha
convertido durante décadas en uno de los Lambruscos más reconocidos del mundo y
fortaleciendo su conexión con la Generación X, Millennials y Gen Z.
«Hoy vemos que el vino está dejando atrás muchos de los protocolos que durante años
marcaron su consumo. Una misma botella puede reunir a abuelos, hijos y nietos alrededor
de una mesa, pero también acompañar una cena entre amigos, un brunch de fin de semana
o una reunión espontánea. Esa flexibilidad está acercando la categoría a nuevas
generaciones que buscan experiencias auténticas, sencillas y fáciles de disfrutar. Al final,
cada generación brinda de forma distinta, pero todas siguen encontrando en el vino una
forma de compartir.», comentó Jonathan Campos, Director de Marketing de IDI, empresa
responsable de la comercialización de Riunite en México.
Una misma botella, distintas formas de compartir
Cada generación mantiene una relación distinta con el vino y está ampliando las formas en
que esta bebida forma parte de la vida cotidiana.
Para los Baby Boomers y buena parte de la Generación X, el vino continúa siendo un
elemento ligado a las celebraciones familiares, las tradiciones y los momentos que se
construyen alrededor de una mesa compartida.


