● El Tamiz Neonatal Cardiológico es una prueba sencilla, indolora y obligatoria por ley que puede salvar la
vida de miles de bebés mediante un diagnóstico oportuno.
● Cerca del 25% de las cardiopatías congénitas corresponden a formas críticas.

En México, miles de recién nacidos enfrentan una carrera contra el tiempo desde sus primeros días de
vida. Cada año nacen entre 12,000 y 16,000 bebés con alguna cardiopatía congénita, la malformación
congénita más frecuente y una de las principales causas de mortalidad infantil cuando no se detecta
de manera oportuna.

De acuerdo con especialistas, las cardiopatías congénitas representan cerca del 28% de todas las
anomalías congénitas mayores y tienen una incidencia aproximada de 6 a 8 casos por cada mil recién
nacidos vivos.
Ante este panorama, la Asociación por los Corazones Infantiles (ACORI) hizo un llamado para
fortalecer la implementación universal del Tamiz Neonatal Cardiológico, una prueba no invasiva que
mide la saturación de oxígeno mediante oximetría de pulso y permite detectar oportunamente defectos
cardiacos graves antes de que el recién nacido presente síntomas.
«La gran mayoría de estos bebés luce completamente sana al momento del nacimiento. Sin embargo,
detrás de esa apariencia puede existir una cardiopatía crítica que, si no se detecta durante las
primeras horas o días de vida, puede poner en riesgo su supervivencia. El Tamiz Neonatal
Cardiológico representa una de las herramientas más costo-efectivas que tenemos para cambiar esa
historia y ofrecer a miles de niños la oportunidad de recibir tratamiento oportuno», afirmó la Dra. María
Guadalupe Jiménez Carbajal, presidenta de la Asociación por los Corazones Infantiles (ACORI).
El Tamiz Neonatal Cardiológico fue incorporado a la Ley General de Salud en 2021, estableciendo su
realización antes del alta hospitalaria para detectar cardiopatías congénitas graves o críticas. Se trata
de una prueba sencilla, indolora, de bajo costo y alta efectividad, que complementa la exploración
física del recién nacido y permite identificar alteraciones que podrían pasar desapercibidas durante la
revisión clínica habitual.
La evidencia científica demuestra que la detección temprana disminuye complicaciones, mejora la
supervivencia y reduce secuelas permanentes. En contraste, un diagnóstico tardío incrementa
significativamente el riesgo de choque cardiogénico, daño neurológico e incluso fallecimiento durante
las primeras semanas de vida. Asimismo, diversos estudios muestran que cerca del 25% de las
cardiopatías congénitas corresponden a formas críticas, las cuales requieren intervención durante el
primer año, principalmente en las primeras semanas después del nacimiento.
Para ACORI, además de consolidar la implementación del tamiz en todo el país, resulta indispensable
fortalecer la capacitación del personal médico y de enfermería, garantizar la disponibilidad de equipos
de oximetría de pulso con tecnología adecuada y promover una mayor sensibilización entre madres,
padres y cuidadores sobre la importancia de esta prueba antes del alta hospitalaria.
«La diferencia entre detectar una cardiopatía en las primeras horas de vida o hacerlo cuando el bebé
ya presenta complicaciones puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Nuestro
compromiso es seguir impulsando la concientización, la capacitación y el acceso universal al Tamiz
Neonatal Cardiológico para que ningún niño pierda la oportunidad de recibir un diagnóstico oportuno»,
concluyó la Dra. María Guadalupe Jiménez Carbajal.
La Asociación por los Corazones Infantiles (ACORI) reiteró que el acceso oportuno al Tamiz Neonatal
Cardiológico debe consolidarse como un estándar de atención en todo el país. Detectar una
cardiopatía congénita durante las primeras horas de vida no sólo incrementa significativamente las
probabilidades de supervivencia, sino que también mejora la calidad de vida de miles de niñas y niños,
al permitir tratamientos oportunos y reducir complicaciones que pueden prevenirse con un diagnóstico
temprano.

