Del Puerto Nuevo a Francia, del chile de árbol al azafrán y del mar y tierra al burrito, el
Festival de la Langosta de Hacienda de los Morales demuestra que un mismo ingrediente
puede contar historias completamente distintas.
La edición del Festival estará disponible todo octubre y hasta el 15 de noviembre.

Hay ingredientes que parecen tener un territorio definido, y la
langosta, por ejemplo, suele asociarse con celebraciones, mesas especiales y preparaciones en las
que su sabor es el absoluto protagonista, sin embargo, basta cambiar la técnica, los
acompañamientos o la tradición culinaria que la inspira, para descubrir que este crustáceo tiene
muchas más posibilidades.
Esa es una de las historias que propone el Festival de la Langosta de Hacienda de los Morales, que
reúne distintas interpretaciones de este producto y lo convierte en el hilo conductor de un recorrido
gastronómico que va de México a Europa, de los sabores frescos a los más reconfortantes y de
preparaciones sofisticadas a otras mucho más cercanas a la cocina cotidiana.

Este festival, que es una tradición año con año, permite aparecer a la langosta, en diferentes
formatos: desde una Media Langosta Bella Vista, acompañada de ensalada rusa y espárragos, hasta
un timbal de langosta y cangrejo, servido con espárragos y salsa de apionabo y limoncello.
Sin embargo, encontramos atrevidas preparaciones de la misma que le dan un giro divertido y
distinto, como lo es el Burrito de langosta que combina tortilla de harina, frijoles bayos refritos, queso
manchego y salsa de chile de árbol. Esta preparación integra a la langosta, asociada con ocasiones
especiales, hacia un formato mucho más cotidiano, demostrando que la sofisticación de un producto
no necesariamente depende de la forma en que se presenta.

Algo similar sucede con la Langosta estilo Puerto Nuevo, acompañada de frijoles bayos refritos, arroz
rojo, salsa de chile de árbol, mantequilla clarificada y tortilla de harina, donde se encuentra un
lenguaje reconociblemente mexicano: frijoles, arroz, tortilla y chile que se convierten en sus
acompañantes y permiten que el producto dialogue con sabores familiares.
“Es una combinación que también plantea una pregunta interesante para quienes disfrutan cocinar y
hasta a quienes les gusta aprovechar y crear con lo que se tiene en casa”, indica Benigno
Fernández, Chef Ejecutivo de Hacienda de los Morales.

La langosta cambia nuevamente de personalidad cuando aparece en preparaciones de inspiración
europea, por ejemplo con la Bisque de langosta, flambeada con cognac y perfumada con estragón
más cercana a la tradición francesa, mientras que la Media langosta a la Bourguignon que se
acompaña con cheesecake de papa, verduras y salsa de morillas silvestres.
En otros platillos aparecen ingredientes como el azafrán, el vino tinto, el limón amarillo y el
mascarpone, que aportan distintos perfiles aromáticos, ácidos, cremosos y profundos, que provocan
que el menú pueda leerse como un pequeño mapa gastronómico, donde el centro está marcado por
la langosta mientras, a su alrededor, cambian las referencias culinarias.
Otra de las posibilidades que explora el festival es la combinación de productos que tradicionalmente
pertenecen a universos diferentes; en la Langosta mar y tierra, en la que tenemos a media langosta a
la parrilla con finas hierbas y salsa de azafrán, junto a un filete de res en salsa de vino tinto, puré de
papa y espárragos a la parrilla.

Por su parte, la Media langosta con risotto al limón propone un perfil más fresco, donde el limón
amarillo y el mascarpone acompañan al producto marino.
“Cuando se trabaja con un ingrediente protagonista, no siempre se trata de agregar más elementos,
sino de encontrar aquellos capaces de contrastar, complementar o realzar su sabor”, comenta Jorge
Agraz, Director de Restaurante de Hacienda de los Morales, y por ello, aunque existan festivales
como éste que se repiten año con año, esto demuestra que la innovación y la creatividad son
elementos infaltables para hacernos repetir la visita siempre.
El Festival de la Langosta también puede funcionar como punto de partida para quienes quieren
experimentar en casa. No se trata de reproducir exactamente las recetas de Hacienda de los
Morales, sino de tomar algunas de sus ideas y convertirlas en versiones propias.
Cinco caminos para experimentar

- Empieza por la langosta y no por la salsa. Si el producto es el protagonista, conviene elegir
acompañamientos que lo complementen. Una preparación sencilla a la parrilla puede ser suficiente
para comenzar. Hierbas frescas, mantequilla, limón o un toque de chile pueden modificar por
completo el resultado. - Atrévete con el mar y tierra. La combinación de langosta y carne puede llevarse a casa de
manera sencilla. Una pequeña porción de filete, puré de papa y vegetales a la parrilla puede
convertirse en una versión doméstica inspirada en esta propuesta. - Usa sabores mexicanos. Frijoles bayos, arroz rojo, tortilla de harina y chile de árbol muestran que
la langosta también puede entrar en terrenos mucho más familiares. Un taco o burrito de langosta
puede ser una manera sencilla de experimentar con ella. - Busca un contraste. El limón es un gran ejemplo: su acidez puede equilibrar la riqueza natural de
la langosta. También pueden explorarse elementos cremosos, como un risotto, o ingredientes
ligeramente picantes. - No intentes reproducir todo el plato. Una de las mejores maneras de cocinar a partir de una
experiencia gastronómica es quedarse con una idea. La combinación de langosta, chile de árbol;
langosta, limón; langosta, mantequilla y hierbas, o langosta y vegetales, puede convertirse en el
punto de partida para una receta propia.
Experimentar en casa puede ser divertido, pero hay algo que una receta no puede reproducir por
completo: la experiencia de sentarse ante un menú creado alrededor de un ingrediente y dejar que
alguien más haga el recorrido por nosotros.
“El Festival de la Langosta permite descubrir cómo un mismo producto puede transformarse a través
de distintas técnicas, ingredientes y referencias culinarias, sin necesidad de elegir entre una
interpretación mexicana, francesa, contemporánea o de mar y tierra”, comenta Armando Palacios,
Director General de Hacienda de los Morales.
La experiencia también permite observar algo que a veces se pierde cuando cocinamos a toda
velocidad, que es la relación entre los ingredientes, las texturas, los aromas y la presentación de un
plato. Por eso, el festival puede disfrutarse de dos maneras: como una experiencia gastronómica
para descubrir nuevas combinaciones y como una fuente de inspiración para llevar algunas de esas
ideas a nuestra propia cocina.
El Festival de la Langosta de Hacienda de los Morales estará disponible del 1 de octubre al 15 de
noviembre, con un menú que convierte a este crustáceo en protagonista de un recorrido por
diferentes estilos y tradiciones culinarias y lo mejor es que se disfruta en este emblemático espacio y
que cuenta con su propio estacionamiento, facilitando aún más la llegada y estadía.
Reservaciones al teléfono 55 5283 3055/56 o vía WhatsApp al 55 3933 3733.

