- Menos de 30% de niñas, niños y adolescentes en México consume verduras diariamente, y solo 39.1% de los adolescentes consume fruta.
- Danone México comparte cinco oportunidades cotidianas para sumar variedad, desde el desayuno, la lonchera así como en las pausas, la hidratación y la mesa familiar.
¿Qué comemos realmente a lo largo del día? La respuesta difícilmente cabe en un solo plato. La alimentación comienza desde que despertamos, continúa durante la jornada escolar o laboral, aparece entre comidas y vuelve a reunirnos alrededor de la mesa. Cada momento plantea necesidades y decisiones diferentes.
En el marco del Día Mundial de la Alimentación, Danone México propone mirar esos momentos cotidianos para entender cómo pequeños cambios pueden ayudar a construir una alimentación más variada, sin perseguir rutinas perfectas ni fórmulas rígidas.

En 2025, México presentó las Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles para la población mexicana 2025-2030, que recomiendan, entre otras acciones, aumentar el consumo de verduras, frutas, leguminosas, cereales integrales y tubérculos; preferir el agua simple y recuperar prácticas de la alimentación tradicional mexicana.
Llevar estas recomendaciones a la vida cotidiana sigue siendo un reto. De acuerdo con la Ensanut Continua 2020-2022, menos de 30% de niñas, niños y adolescentes consume verduras, mientras que entre los adolescentes sólo 39.1% consume fruta. En el caso de las leguminosas, el porcentaje de consumidores disminuyó 63% frente a los niveles observados en 2016.
Este panorama muestra que hablar de una alimentación saludable y diversa implica también encontrar formas de incorporar distintos grupos de alimentos dentro de las rutinas reales de las personas, considerando sus horarios, actividades y diferentes momentos del día.
| “La alimentación en México está profundamente ligada a nuestras costumbres, nuestros horarios y la manera en que convivimos. Por eso, hablar de una alimentación saludable no debería reducirse a decirle a las personas qué tienen que comer, sino a ayudarles a encontrar formas de incorporar mejores decisiones en su día a día. El desayuno, la lonchera, un snack o una comida en familia son oportunidades distintas para hacerlo”, explica Fernanda Bores, nutrióloga de Danone México. |
A partir de esta mirada, Fernanda Bores comparte cinco formas de acercar las recomendaciones alimentarias a momentos concretos de la rutina:
Comenzar con un desayuno variado:Fruta, cereales y opciones como yoghurt Danone pueden formar parte de esta primera comida; para quienes prefieren alternativas de origen vegetal, Silk puede integrarse al café, licuados o distintas preparaciones, con una fórmula más cremosa y deliciosa.
Preparar una lonchera que sí regrese vacía: Además de fruta, vegetales y agua simple, pueden incluirse opciones prácticas como Danonino, que aporta calcio y vitamina D, considerando la edad, las actividades y las necesidades de cada niña o niño. La variedad también está en alternar sabores, texturas y alimentos durante la semana.
Resolver el hambre entre comidas:Un snack también forma parte de la alimentación del día. DanUp puede acompañar esa pausa entre actividades con una opción práctica y llenadora, mientras que Oikos ofrece alternativas para quienes buscan incorporar proteína o la cremosidad en colaciones para distintos momentos del día.
Tener agua disponible durante la jornada: Tener una botella de Bonafont en la mochila, el escritorio o el refrigerador facilita que el agua simple acompañe naturalmente los traslados, la escuela, el trabajo y la actividad física.
Volver a la mesa: Recuperar verduras, frutas de temporada y preparaciones con frijoles, lentejas o garbanzos permite acercar las recomendaciones nutricionales a sabores conocidos y comidas que pueden compartirse.
Comer de manera diversa no significa que cada alimento deba cubrir por sí solo todas las necesidades de nutrición. Implica mirar el día completo: con qué frecuencia aparecen frutas y verduras, cuánto espacio ocupan las leguminosas, qué se elige para hidratarse y cómo se combinan las diferentes opciones.
También significa conservar el disfrute. Agregar fruta de temporada al desayuno, volver a preparar una receta familiar con frijoles, llevar agua durante el día o elegir una colación acorde con las actividades son decisiones sencillas que pueden acercar las recomendaciones a la vida real.
| “Las recomendaciones funcionan mejor cuando se convierten en posibilidades y no en reglas imposibles de cumplir. La meta no es comer perfecto, sino encontrar decisiones más variadas que puedan disfrutarse y repetirse en la vida cotidiana”, añade Fernanda Bores. |
Una alimentación más diversa no se construye de un día para otro ni depende de una sola elección. Se forma con pequeñas decisiones que, sumadas a lo largo de la jornada, dan forma a la manera en que comemos todos los días.

