La fibrosis pulmonar disminuye de manera gradual la capacidad respiratoria, provocando
que los pacientes vivan con falta de aire constante.
Dada su complejidad, los pacientes pueden tardar hasta tres años en ser diagnosticados
correctamente, ocasionando que la enfermedad avance de forma irreversible.
Especialistas del INER y Organizaciones de la Sociedad Civil se unen para hacer un
llamado a la acción en pro de mejorar la detección temprana y atención oportuna de la
fibrosis pulmonar.
Todo comenzó con una tos seca por
meses, la cual fue atribuida a una alergia mal cuidada; luego vino la falta de aire, primero
al subir escaleras, después al hacer actividades de menor esfuerzo como caminar
distancias cortas, hasta que, tras años de ir y venir de un médico a otro, un estudio
especializado reveló la realidad: fibrosis pulmonar (FP), condición progresiva y
potencialmente mortal que reduce de forma irreversible la capacidad respiratoria de quien
la padece.
Esta historia refleja la vivencia de muchos pacientes con fibrosis pulmonar, la cual es
consecuencia de más de 200 Enfermedades Pulmonares Intersticiales (EPI) 1 , que suele
confundirse con otros padecimientos respiratorios como asma, bronquitis y EPOC 2 , y cuyo
diagnóstico certero puede tardar entre dos y tres años, repercutiendo en el avance del
deterioro pulmonar y en el retraso de un tratamiento que permita una mejor sobrevida y
calidad de vida.
En el marco del Día Mundial de la Fibrosis Pulmonar, que se conmemora el 7 de
septiembre, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) junto con
Organizaciones de la Sociedad Civil como Pensemos en Cebras México, la Asociación
Mexicana de Hipertensión Pulmonar (HAP México) y la Asociación Mexicana de
Orientación, Apoyo y Lucha Contra la Esclerodermia (AMES), realizaron el Conversatorio
“Unidos por la Salud Pulmonar: Estrategias para la Detección Temprana de la
Fibrosis Pulmonar”, con el objetivo de hacer un llamado urgente a fortalecer el
conocimiento de esta enfermedad y promover mecanismos que agilicen su diagnóstico y
atención oportuna.
La fibrosis pulmonar se caracteriza por la inflamación de los pulmones y posterior
cicatrización (fibrosis) 3 , condición que disminuye de manera gradual la capacidad
respiratoria, provocando que los pacientes vivan con falta de aire constante, expresó la
Dra. Ivette Buendía Roldán, responsable del Laboratorio de Investigación Traslacional en
Envejecimiento y Fibrosis Pulmonar del INER.
Si bien la fibrosis pulmonar es una enfermedad de baja prevalencia, cerca del 50% de los
casos fallece de dos a tres años después de su diagnóstico, debido principalmente a la
detección tardía 4 , la cual limita la estrategia terapéutica y reduce el pronóstico de vida,
aseveró la especialista.
Dada la complejidad de esta enfermedad, los pacientes suelen ser diagnosticados en
estados avanzados, expuso el Dr. Omar Barreto Rodríguez, coordinador de Atención
Médica de Neumología adscrito a la Subdirección Médica del INER. “Por lo que, para
revertir esta tendencia, hay dos señales clave para sospechar de la existencia de fibrosis
pulmonar, que es la aparición de tos crónica que persiste por más de ocho semanas sin
responder a tratamientos comunes; y la falta de aire que va empeorando con el tiempo,
donde los pacientes comienzan a cansarse al subir escaleras, luego al caminar rápido, e
incluso pueden llegar al punto donde respirar se dificulta en estado de reposo”.
Por su parte, la Dra. Vijaya Rivera Terán, reumatóloga del Instituto Nacional de
Rehabilitación “Dr. Luis Guillermo Ibarra” y miembro del Colegio Mexicano de
Reumatología, agregó que, en pacientes con enfermedades autoinmunes asociadas a
fibrosis pulmonar como artritis reumatoide y esclerosis sistémica, los síntomas
respiratorios pueden surgir después de las manifestaciones articulares o cutáneas, por lo
que hay que estar atentos a su aparición para actuar a tiempo.
Ante este panorama, los especialistas coincidieron en la necesidad de fortalecer la
estrategia de detección temprana y atención oportuna de la fibrosis pulmonar a través de
cuatro frentes: primero, campañas informativas para que la población conozca la
enfermedad; segundo, educación desde el primer nivel de atención para que todo médico
identifique los síntomas clave de una EPI; tercero, crear protocolos de derivación rápida
para que los pacientes con sospecha de FP puedan acceder directamente a niveles de
atención especializada y estudios específicos; y cuarto, formar equipos médicos
multidisciplinarios en los hospitales de referencia, para mejorar la precisión en el
diagnóstico y abordaje terapéutico en cada paciente.
Durante su intervención, las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) ratificaron el
compromiso que tienen para con los pacientes con fibrosis pulmonar. Jaqueline Tovar,
presidenta y fundadora de la Iniciativa Pensemos en Cebras México, comentó: “nuestra
misión es empoderar a los pacientes y a sus familias a través de educación y
acompañamiento para que comprendan su enfermedad, conozcan sus derechos ante las
autoridades y se conviertan en protagonistas activos de su propio cuidado”.
Finalmente, los expertos enfatizaron que en la lucha contra la fibrosis pulmonar la clave
está en no subestimar sus síntomas principales. La intervención oportuna puede marcar la
diferencia entre una vida independiente o vivir postrado a un tanque de oxígeno. “Juntos,
pacientes, médicos, instituciones y sociedad civil, podemos acelerar el diagnóstico y
acceder a tratamientos que mejoren la calidad y el pronóstico de vida. Porque cada
respiro cuenta y cada minuto es crucial.”

