Tarumba es un homenaje a la cocina y cultura chiapaneca. Ubicado en el Hotel
Sombra del Agua, el más antiguo de San Cristóbal de las Casas, este restaurante
es un espacio donde la gastronomía se convierte en un poema, una expresión de
las raíces y el legado de Chiapas. Inspirado en el poemario homónimo de Jaime
Sabines, su cocina de pueblo es honesta y fiel a sus orígenes.
Bajo la dirección del chef Jorge Gordillo, Tarumba rescata recetas tradicionales
hilando conocimientos ancestrales para transformar ingredientes locales en platillos
que evocan historias y memorias. Su menú refleja el orgullo de su gente, sus
lenguas y su herencia cultural. Destacan la barbacoa, preparada con la receta de la
madre del chef, la tinga de setas, los tacos de lechón, los esquites con variación de
betabel y la sopa de chile poblano con calabaza y champiñones. En el apartado
dulce, se honra la tradición del cacao con un postre de chocolate criollo fusionado
con hongos y huitlacoche.
Parte del clúster de Grupo Farrera, Tarumba comparte su filosofía de convertir lo
cotidiano en algo extraordinario. Su menú se basa en ingredientes frescos y de
temporada adquiridos en los mercados de San Cristóbal de las Casas, garantizando
autenticidad y respeto por la naturaleza.
Su barra, como una cocina abierta, permite a los comensales sumergirse en la
cultura chiapaneca. Los frijoles, el pescado, las tortillas hechas a mano en comal de
barro y las salsas de molcajete son parte esencial de la experiencia. Aquí, la
gastronomía se enlaza con la identidad de sus colaboradores, quienes comparten
su lengua y tradiciones. Doña Irma habla en Chol, Cristina en Tzotzil y los
comensales son recibidos con la pregunta “¿K’uxi avo’onton?”, que significa “¿Cómo
está tu corazón?”.
La coctelería de autor en Tarumba rinde homenaje a la cultura tzotzil con tragos
elaborados con pox artesanal producido por la familia de Cristina. Ingredientes como
la salvada de trigo y el piloncillo fusionan arte y tradición en cada sorbo.
El espíritu de Tarumba es su gente. Un equipo de 24 personas trabaja día a día
para enaltecer su cultura, compartiendo su herencia a través de la gastronomía.
Nombres como Rosi, Irma, Cristina y Manuel son parte fundamental de esta
identidad viva.
Tarumba es un punto de encuentro entre el pasado y el presente, donde se sirve
historia, tradición y pasión. Es la expresión del orgullo chiapaneco, hilado con
sabores, relatos y un profundo amor por la tierra.


