Se acercan las vacaciones de Semana Santa y con ellas llega un escape de la rutina.
Durante estos días, Mazatlán presenta una agenda de actividades que integran naturaleza,
cultura y aventura para sumar en tu próxima visita al puerto.

Gran Acuario Mazatlán
Reconocido como el más grande de Latinoamérica y dedicado al Mar de Cortés, te llevará
a través de más de 30 hábitats para aprender sobre los ecosistemas y su relación entre
ellos.
Esta joya arquitectónica, que parece emerger de las profundidades, cuenta con salas
inmersivas que te hará sentir parte de los diferentes entornos: empezando por la tierra,
pasando por la costa y llegando hasta el mar.
A través de actividades interactivas y responsables, como alimentación de rayas y
agapornis; la interacción con pingüinos y capibaras; así como la observación de lobos
marinos, tiburones y ventanas panorámicas, podrás admirar la biodiversidad del Pacífico
mexicano y apreciarla desde otra perspectiva.

Museo Nacional de la Ballena MUNBA
Un recinto especializado en la conservación para conocer de cerca a los gigantes marinos:
la ballena jorobada. Mediante experiencias sensoriales y tecnológicas distribuidas en 12
salas, aprenderás sobre su evolución, su comportamiento y su importancia para el
ecosistema marino.
Este espacio, construido con contenedores marinos que reflejan una arquitectura
sustentable, permite observar de cerca un diente de megalodón, sentir las barbas de una
ballena y admirar una de las colecciones más diversas de esqueletos de cetáceos en
México y Latinoamérica. Para llevar el aprendizaje a la práctica, puedes complementar la
visita con una expedición a la costa de Mazatlán y conocer en su hábitat natural a estas
fascinantes criaturas.

Observatorio 1873
Este punto preserva la historia de Mazatlán. A lo largo del tiempo ha sido parte
fundamental del puerto y ha evolucionado con él: desde un puesto de vigilancia militar
hasta un observatorio meteorológico y sismológico.
Actualmente, es sede de un parque turístico que lo tiene todo: funicular, museo, aviario,
agavario, Tierra Iguana, skybar y hasta un centro de reunión ancestral. Sin duda, un lugar
para pasar un día especial y disfrutar de la esencia del destino, con hospitalidad y calidez.

Farolesa
En lo alto del Cerro del Crestón, a 157 metros de altura, se encuentra un atractivo
imperdible si te gusta la adrenalina. La aventura comienza con una caminata guiada hasta
la cima del cerro. El recorrido, que dura aproximadamente 30 minutos, regala
panorámicas del malecón, las islas y el Pacífico, hasta llegar a la tirolesa más alta sobre el
nivel del mar: una de las más espectaculares en México, que alcanza una velocidad de más
de 70 kilómetros por hora.

Clubes de playa
Con una energía relajada y soleada, entre música, cócteles, albercas y atardeceres
inolvidables, los clubes de playa se distinguen por sus propuestas; pensadas para que cada
visitante encuentre la que mejor se adecúe a sus preferencias.
Si buscas relajación y conexión, Shekinah Beach Club se alza como un oasis holístico donde
el lujo y la naturaleza se entrelazan para ofrecer una combinación de entretenimiento,
oferta culinaria y bienestar.
Por otro lado, Onaki Beach Club llega con instalaciones renovadas para que los visitantes
disfruten el sol, la mixología y la mejor vibra frente al mar. Aquí, una bañera amarilla se ha
convertido en el parador fotográfico ícono para capturar un gran recuerdo.
Actividades acuáticas
¿Qué sería de un día en la playa sin practicar alguna actividad acuática? Desde los
tradicionales paseos en banana y opciones tranquilas como kayak, paddle board o snorkel,
hasta propuestas más extremas como motos acuáticas, ski acuático, paracaídas o surf.
En las playas de Mazatlán encontrarás el oleaje perfecto para cada una de ellas. Algunas
de las más populares son Playa Gaviotas, Cerritos, Brujas y Olas Altas.

